Hubo detenciones y allanamientos tras las denuncias de párroco, pero la justicia federal sigue mirando para otro lado

Todo se relaciona a este ataque sufrido en la iglesia y la escuela por las denuncias de venta de drogas, pero falta el accionar de la justicia federal y estos sujetos siguen sembrando el pánico en la zona

 

Juan Núñez el cura, de María Reina de México al 1100 bis tras denunciar estos puntos de venta de estupefacientes, uno de ellos en José Ingenieros al 7100 a la vuelta de la parroquia, había sido allanado el 29 de noviembre por la Brigada Antinarcótico de la PDI donde se registraron detenciones y secuestro de droga. Además, allanaron el domicilio del proveedor, en donde también hubo detenciones y secuestro de material estupefaciente. Luego, en el mes de Febrero la Policía Federal irrumpió en el mismo lugar también con resultados positivos. El mes pasado el párroco volvió a reunirse con personal de investigaciones, dado que continuaban en la zona comercializando drogas, de este modo el 12 de septiembre, nuevamente la Brigada Antinarcóticos al no poder actuar por estar ante un delito federal y sin orden de allanamiento procedió a realizar identificaciones en personas y automóviles en la zona señalada, donde lograron identificar y detener a dos personas que se transportaba en un Citroën con droga, arma y celulares.

 

El domingo fueron atacados a balazos por estas denuncias y aún se aguarda un accionar modelo de la Justicia Federal para terminar con las mafias que atormentan a los buenos vecinos. Una de las últimas amenazas que recibió el párroco por parte de los narcos rezaba “agarrá la plata o sos boleta”